¿Qué es la autoestima?


Tengamos en cuenta que la autoestima es una necesidad humana fundamental y podemos definirla como la autoimagen que cada uno tiene de sí mismo. Es cómo nos percibimos, cómo nos valoramos, cuáles juicios emitimos sobre nuestra persona y también tiene que ver con los sentimientos que tenemos hacia nosotros mismos, lo cual además es evidencia de que está vinculada a una valoración afectiva. También forma parte de nuestra autoestima, el concepto que tenemos acerca de nuestras debilidades, fortalezas, talento, características, potencialidades, capacidades, valores, vulnerabilidades.


Se comienza a construir en la infancia, con las vivencias en la interacción con las otras personas. Un entorno enriquecido de afecto, de reconocimiento, de palabras de aliento para realizar actividades, será un entorno que propicie el desarrollo de una autoestima fuerte y sana. Lo contrario, un ambiente tóxico, lleno de carencias o con constantes comparaciones o desaprobaciones con lo que hace un niño, contribuirá con el desarrollo de una autoestima debilitada y vulnerable.


Una persona con Autoestima sana, más positiva, equilibrada, emite comportamientos adecuados para la vida y sus demandas. Se maneja en su día a día con un conjunto de creencias acerca de sus potencialidades, conoce cuáles son sus vulnerabilidades y logra observarse dentro de un universo mayor de posibilidades. Así mismo, probablemente esta persona también logra responder a los desafíos y dificultades con más resiliencia.


Las personas con una autoestima equilibrada, posiblemente exhiban características tales como racionalidad, ser realistas, intuición, creatividad, independencia, flexibilidad, habilidad para lidiar con los cambios, disposición para admitir y corregir errores, benevolencia y cooperación, entre otras.


¿Cómo afecta a una persona tener baja la autoestima?



Las personas con una autoestima más frágil, funcionan con un sistema de creencias y valores respecto de sí mismas, posiblemente disfuncionales y negativas que generan un impacto en su desempeño y bienestar general. Se perciben a sí mismas como incapaces, inferiores, insuficientes e inadecuadas. Es decir, tienen una serie de creencias y suposiciones sobre sí mismas que activan un sistema disfuncional que determina cómo se posicionan en la vida. Su visión sobre sí mismas y sobre los demás es la de sentirse muy por debajo de las otras personas, potencializan lo que es positivo de los otros y lo que ven negativo en sí mismos. Nunca la balanza es igualitaria, el otro siempre es visualizado por encima de estas personas. Siendo así, perciben que los otros son mejores, más capaces, más felices, más exitosos, con mayores potenciales, etc.


Personas con una autoestima baja probablemente muestren características tales como, irracionalidad, imposibilidad de ver la realidad de las cosas, rigidez, miedo a lo nuevo, conformismo, rebeldía impropia, actitud defensiva, sumisión, comportamientos controladores, hostilidad y/o miedo hacia los otros.



¿Cómo puede la psicoterapia ayudarme con mi autoestima?



Es muy importante mirar hacia adentro de nosotros, conocernos, tratar de recordar cómo fue nuestro ambiente en la infancia, traerlo al presente y considerar que aunque haya sido un ambiente poco favorable, el darse cuenta de eso abre la puerta a la posibilidad de conseguir cambios.


Se puede estar mejor. Aunque eso que vivimos, ha colaborado con nuestra visión acerca de nosotros mismos en la actualidad, no tiene porqué permanecer determinando nuestra manera de pensar, sentir y comportarnos. Es posible lograr cambios significativos y alcanzarlos requiere de tomar la decisión de comenzar a trabajar en ello.


Autor: Tahianny Pisani / Psicólogo Clínico N° FPV 9610




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